Bajo la mirada de un programa internacional, el estadio fue fiesta, pero hubo algo de descontrol en las calles.
Steve Bullows llegó al Atanasio Girardot con el corazón a mil, y no por temor. "Es mi último partido en Medellín", dijo uno de los hombres que gozó un clásico con tanta Policía como aficionados en las tribunas.
Ayer, el Atanasio fue un fortín. Más de 1.400 uniformados, 2.100 vallas, tres anillos de seguridad y un operativo de todo el domingo, intentaron mantener la calma en los accesos. Entradas controladas, "pero fácil", como sostenía el inglés de Manchester, que llegó a estar 10 partidos en la tribuna sur, pero que, como cualquier antioqueño, debió pasar por los encordados. 28.744 personas estuvieron bajo la lente del programa Capitales del Fútbol, de Espn que, con tres argentinos, grabó en pleno clásico antioqueño 276.
Con nombre extranjero, apellido paisa, pero la misma afición del inglés, Jerson Restrepo entró a Oriental con la camiseta del Centenario del DIM. "No es justo que haya más policía que gente. Esto no puede ser así", dijo el hincha rojo, quien estuvo con el hashtag #ClasicoEnPaz, y fue tendencia en las redes sociales.
Ayer, el Atanasio fue un fortín. Más de 1.400 uniformados, 2.100 vallas, tres anillos de seguridad y un operativo de todo el domingo, intentaron mantener la calma en los accesos. Entradas controladas, "pero fácil", como sostenía el inglés de Manchester, que llegó a estar 10 partidos en la tribuna sur, pero que, como cualquier antioqueño, debió pasar por los encordados. 28.744 personas estuvieron bajo la lente del programa Capitales del Fútbol, de Espn que, con tres argentinos, grabó en pleno clásico antioqueño 276.
El estadio estuvo tranquilo, pero las calles no tanto. Antes hubo líos cerca de las estaciones del metro, en La Macarena, en la carrera 70 y en algunos barrios como Manrique. Aún falta para que vivamos un clásico verdadero para mostrar, hasta a los extranjeros.





